Por Rogelio Varela
En los años recientes, la inflación educativa supera al promedio general y el costo de las universidades privadas resulta constantemente más elevado.
De ahí que cada vez más familias busquen asegurar la educación de sus hijos a través de la inversión en fideicomisos o de la compra de pólizas especializadas en cubrir los gastos universitarios.
Se trata de instrumentos útiles para proteger el patrimonio que pueden pagarse durante el periodo de aportación con tarjetas de crédito o bien permiten diferir sus pagos a meses, lo que hace necesario tener un buen historial crediticio.
Según cifras del INEGI, en nuestro país cada año 2.2 millones de adolescentes abandonan la escuela por falta de recursos económicos, en tanto que la inflación educativa, es decir el aumento de precios en servicios y materiales escolares, crece entre 7 y 10 % anual.
Por tanto, un fideicomiso educativo resulta una buena opción, el cual debe ser operado por un banco que actúa como encargado de captar, custodiar, administrar e invertir las aportaciones para generar recursos que permitan cubrir en el futuro gastos de educación, con el beneficio de que los rendimientos obtenidos están exentos del Impuesto sobre la Renta (ISR).
A diferencia de un seguro que garantiza una cierta cantidad de recursos, los fideicomisos educativos permiten definir un ahorro a partir de calcular el costo de una universidad y con esas proyecciones se determinan las aportaciones al plan de ahorro.
Por lo que refiere a los seguros educativos, se calcula que en México poco más de 500,000 personas cuentan con una cobertura de este tipo y un atractivo es que pueden contratarse en pesos, dólares o bien las llamadas UMAs que cubren el impacto de la inflación en el tiempo, con pagos que pueden ser mensuales, trimestrales o anuales.
Si te interesa adquirir cualquiera de estos instrumentos es importante que tomes en cuenta la edad de tus hijos, porque entre más pequeños sean el monto de las aportaciones será menor y porque el gasto de las familias en temas educativos es recurrente y crece con el tiempo.
Otro beneficio de destinar dinero a fideicomisos y seguros educativos es que si se presentara algún incidente en el periodo de ahorro, tu hijo tendrá cubiertos sus estudios con una póliza que salvaguarda el plan completo por fallecimiento o incluso por invalidez total o permanente del padre o tutor.
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* Rogelio Varela es autor de la columna Corporativo, del periódico El Sol de México; es comentarista en Imagen Informativa, en ADN Noticias y en TV Azteca.



